Bautismo de buceo

El bautismo de buceo es una práctica habitual que consiste en realizar una inmersión de buceo con equipo autónomo acompañando de un instructor, en aguas abiertas y con unas medidas extremas de seguridad.

Se trata de una prueba del equipo y del deporte en si para conocerlo desde dentro y es una experiencia inolvidable relacionada con el mar.

Habitualmente se realiza un pequeño curso de una hora o menos para explicar el uso correcto del equipo de buceo. Luego se prueba el equipo en la persona para que se sienta cómoda con el material, sobre todo la manera de respirar, el neopreno y la máscara.

El monitor de buceo siempre esta junto a la persona para que se sienta segura y contenida ya un bautismo de buceo es una experiencia muy novedosa para alguien que nunca lo haya practicado.

Una vez que se hayan explicado todas las técnica, se realiza una inmersión controlada en el mar. Se trata de mantenerse en una zona segura, tanto por profundidad como por peligros externos como tráfico de barcos, olas o corrientes. La inmersión de bautismo se realiza siempre junto con el monitor que irá controlado la flotabilidad y el recorrido sin perder la atención al disfrute del medio que es el principal objetivo de un buceo de estas características además de realizar una experiencia completamente nueva.