Retención del talento en las empresas actuales

Nos encontramos en una época de evolución y de cambios constantes, además de una crisis económica que preocupa enormemente tanto a empresas como a trabajadores. En un período tan incierto, donde todo está en continuo movimiento, para los empresarios retener el talento de los trabajadores en sus compañías se convierte en algo esencial.

Pero a todo esto, ¿qué es el talento en una empresa?

Pues se entiende como un trabajador con talento a aquel que tiene una combinación de varios aspectos como un gran conocimiento dentro de su campo, compromiso y responsabilidad acerca de sus labores, al igual que una gran capacidad para acometer sus funciones. Pero aquí no acaba todo, el talento abarca múltiples competencias, muchas vienen desarrolladas por sus propios intereses y motivaciones personales, incluso por el entorno laboral. El talento no solo es conocimiento y destrezas, también es una suma de factores y valores. Para mantener todo este talento dentro de la compañía, la empresa debe seguir una serie de recomendaciones

En primer lugar, la compañía debe destacar como una buena empleadora, esto quiere decir, que debe establecer un buen organigrama a la hora de buscar y colocar a sus empleados generando valores comunes muy claros y establecer un sentido de pertenencia muy sólido. Para ello requiere de una buena política de recursos humanos que asegure un trato responsable con los empleados.

Un clima de trabajo agradable es esencial para que un trabajador decida quedarse en la empresa, hay que valorarlo desde el punto de vista de lugar físico o incluso no tan físico, ya que hoy en día con el auge del trabajo freelance son muchas las empresas que posibilitan el trabajo a distancia.

Evitar el estancamiento laboral es otro de los factores a tener en cuenta, ya que la imposibilidad de un empleado de evolucionar y de ascender a puestos mejores podría ser la causa de su marcha de la empresa.

Los incentivos son elementos clave para estimular a los trabajadores, y estos se deben de realizar de forma personalizada y acorde a las necesidades de cada uno. Los incentivos pueden ser de tipo económico, o también pueden ser de tipo no económico y/o verbal.

Existen una serie de acciones que son de mucha ayuda también a la hora de asentar a un empleado en la empresa, tales como la flexibilidad horaria, el apoyo familiar, al igual que dar cabida al empleo desde casa como una opción igualmente válida.

Otro de los puntos básicos para que un empleado se sienta cómodo dentro de la empresa es cultivar la comunicación, que este pueda dar su opinión, manifestar sus ideas, todo ello hace que el trabajador sienta que se le escucha y que está plenamente integrado en su entorno laboral.

Por último, y no menos importantes, son las acciones de capacitación y reciclaje de conocimientos de los empleados. La formación es esencial para los trabajadores, ya que propicia una evolución en sus destrezas y conocimientos, lo cual les hace crecer profesionalmente y estar mejor preparados para los continuos cambios que se producen tanto en su área de trabajo como en su entorno en general.